jueves, 12 de febrero de 2009

Relación del poder en "El último rey de Escocia"

Basándose en los conceptos de poder despótico y poder patriarcal, y en la película "El último rey de Escocia", explique: ¿Qué tipo de poder se refleja en la película? ¿En qué momentos? y ¿Por qué?

Poder patriarcal es el tipo de poder en el cual el que lo detenta trata a sus súbditos como un padre, y estos son vistos siempre como niños menores de edad. El poder despótico, por su parte, trata a los súbditos como esclavos y se impone sobre ellos de forma dominante.

El poder patriarcal representa la relación de un padre con sus hijos, y en la película "El último rey de Escocia", esto se refleja desde el principio. El nuevo presidente: Idi Amin, trata a su pueblo (en su primer discurso) como si fuera el hombre que ha venido a salvarlos; los trata como sus iguales. Demuestra que él quiere lo mejor para su pueblo y que será su protector. Sin embargo, es una figura militar imponente. Cuando llega el protagonista, lo deprecia porque cree que es estadounidense, luego se da cuenta que no es así y comienza una relación muy estrecha, que poco a poco se torna obsesiva.

El presidente quiere tanto al protagonista: Nicholas Garrigan, que no quiere dejarlo ir. Allí se ve su interés paterno. Pero luego, cuando el joven médico se da cuenta de tantas atrocidades que este comete, decide escapar. Usa su poder de manera abusiva. Es controlador, manipulador, dominante y opresor. Usa su ejército para fines personalistas y se cree dueño de la vida ajena -propio de un gobierno despótico, porque trata a sus súbditos en una relación amo-esclavo.

En la película se visualiza desde el principio el inmenso carisma que posee la autoridad, y esto logra que su pueblo lo aclame, pero poco a poco se ven los signos de opresión propios de la dictadura.

domingo, 18 de enero de 2009

Mundo fingido: pesimismo con razón.

Lo intenté pero no lo alcancé. Yo parecía perdida en vez de estarlo él. La lujuria, la pasión, la entrega y el placer, se convirtieron fugazmente en rutina y frustración.
Andreína A. González E.

No hay vida perfecta. Los humanos estamos destinados a sufrir.
No es extremismo, es realidad. Un ser con defectos múltiples, con dolencias permanentes y miedos turbadores, no puede ser siempre feliz, y menos, partiendo del hecho de que el hombre está rodeado de falsedad; desde que usa la razón aprende que lo más fácil es mentir. A veces lo hace por vergüenza, otras, por miedo, muchas veces lo hace con descaro; al final, actúa de forma tan natural y cotidiana que no pude vivir sin hacerlo.
Es así como vemos numerosos ejemplos en el quehacer diario: un hijo le miente a su padre para que lo deje salir. Una novia engaña al novio porque “la verdad duele más”. Una maestra engaña al alumno debido a que no conoce la respuesta. Un marido traiciona a su mujer porque se acostumbró a hacerlo y sabe que así “viven bien”.
Las mentiras las hay con buenas intenciones, pero en su mayoría sólo causan dolor. Es por esto que muchas veces nos inventamos una historia nueva que quisiéramos vivir para escapar, de alguna manera, de los problemas.
Muchas son las veces que los adultos se inventan una vida perfecta que no existe, un hogar donde no hay peleas ni reclamos; un trabajo solamente con beneficios y éxitos; unos hijos juiciocitos que no conocen lo que es la maldad; y hasta un perro obediente que sabe dónde hacer sus necesidades.
Nos acostumbramos que es más fácil soñar; nos engañamos a nosotros mismos. Nos vemos a nosotros mismos como seres reales, pero quizá somos nuestros propios y engañosos espejismos. (Alejandro Dolina)
Alguna vez me dijeron: ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino nunca decir lo contrario a lo que se cree. Pero ¡qué duro es!
A veces, por educación o por miedo al “qué dirán”, tratamos con personas que no son de nuestro agrado, pero en el fondo, nos sentimos miserables por ser hipócritas y simular algo que no queremos ser. Pero cuando el que nos cae mal tiene algo que necesitamos, enrumbamos nuestro camino a obtener eso de ese alguien que no soportamos… y seguimos con las apariencias. El hombre es hielo para la verdad y fuego para la falsedad, Jean de La Fontaine.
Ni siquiera a nuestras convicciones somos fieles.
Somos falsos. Nuestro mundo es fingido.
Hoy sé que la vida es un camino de aprendizajes, y después de ciertas experiencias comprendo que no todo es “bello, bueno y deseable” como en el arte; la maldad existe, y a las personas ingenuas y confiadas les va mal.
Luego de un amor de telenovelas y una vida mágica con príncipe azul viene la tormenta y la caída por el precipicio. Lo peor es que al fondo sólo estás tú.
Tú en tu intimidad comprendes que no todo es color de rosa, que los matices existen, y que si quieres subir la colina es cuesta arriba. Pero también aprendes que sí se puede lograr.
En el subi-baja que es la vida, entiendo que los momentos de tristeza son una transición, que te destrozan el alma por un instante pero que con la reconstrucción del corazón hay una gran lección y un gran beneficio.
A pesar de los golpes continuos y el sufrimiento que nos azotan, saldrá la luz. Hay que tener fe; en algo tenemos que creer. Y como dice el refrán: el que persevera alcanza.


Y luego de dar vueltas en la ruleta, comprendí que depende de mí; que cuando un ciclo se termina hay que pasar la página y mirar al horizonte, donde hay lugar para la esperanza y tal vez para la felicidad.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Paulo Coelho

"Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan."

"Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia."

"Existen derrotas, pero nadie está a salvo de ellas. Por eso es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotados sin siquiera saber por qué se está luchando."

"En todas las lenguas del mundo hay un mísmo dicho: ojos que no ven, corazón que no siente. Pues yo afirmo que no hay nada más falso que eso; cuánto más lejos, más cerca del corazón están los sentimientos que intentamos sofocar y olvidar."

Un día como hoy

El 6 de diciembre de 1998 se realizan en Venezuela las elecciones presidenciales en las que resulta ganador el candidato del MVR: Hugo Rafael Chávez Frías.

Esto refleja el derrumbe definitivo de AD y COPEI ya que sus candidatos (Alfaro Ucero e Irene Sáez, respectivamente) quedaron en la tercera y cuarta posición.

El nuevo presidente llego al poder con un 56,20% de los votos, reiterando el triunfo de la izquierda venezolana. El país, había quedado divido en el denominado “Polo Patriótico”, y una nueva oposición llamada “El Polo Democrático”.

El elemento central de la oferta electoral- durante la campaña- era una Asamblea Nacional Constituyente, ofreciendo al país resolver todos los problemas. Es desde aquí que comienza la política personalista, donde los ciudadanos ven al presidente como “El salvador”, quien escuchará sus suplicas y remediará sus frustraciones; comienza la identificación con un líder; ya no se sigue a una propuesta sino a una persona.

Y es este día que inicia lo que hoy tenemos, un nuevo país.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Nota del autor

El siguiente enlace es un proyecto que estoy realizando para la materia de Informática II, cuando tengan un chancecito lo revisan y me dicen que opinan.

Es un blog de cine venezolano.
Espero que me visiten por allí.

http://cinevenezolanoactual.blogspot.com/

miércoles, 15 de octubre de 2008

¿?¿?¿?

Y si es una bruja, ¿por qué no tiene verruga y escoba?, ¿será que sabe volar?, quisiera verla.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Contrastes

Nací en Puerto Ayacucho, la capital del Estado Amazonas, mejor dicho, un pueblo que se hace llamar capital. Es una ciudad en miniatura, nada que ver con las otras capitales del país.
Me crié y viví allí hasta que me gradué de ballicher en ciencias (que felicidad). En septiembre de 2006 me mudé a San Antonio de los Altos con mi hermano mayor y el dos de octubre puedo decir que comenzó mi nueva vida oficialmente. Sin papás, sin amigos y sin novio.
A Caracas había venido muchas veces, pero venir de vacaciones con la familia (en carro propio) no es lo mismo que vivir y desplazarse en autobús y metro.
Al principio me costó un poco, pero creo que me adapté muy rápido. ¿Qué les puedo decir?, la primera vez que me monté sola en un taxi fue en 4to año; creo que no era precisamente la más experimentada para sobrevivir a la Gran Ciudad, pero lo hice, y orgullosamente, lo hice muy bien.

Luego de unas largas vacaciones en mi pueblo y con dos años de vida universitaria estoy muy feliz de tener dos lugares en los cuales poder vivir; dos lugares Totalmente distintos y con un encanto particular.
Puerto Ayacucho y Caracas son mis dos lugares, mis dos hogares (puedo decir que vivo en ambos). Paso mis cuatro meses de vacaciones en uno y los ocho de clases en el otro. Para hacer esto más fácil llamaré a Puerto mi lugar “A” y a Caracas el lugar “B” (Se me salió el lado matemático, después de todo mi papá, mi mamá y mi hermano son ingenieros).
“A” es de un ambiente tropical, pequeño pero acogedor, perfecto para unas vacaciones de verano. Es un sitio turístico con hermosos paisajes. “B” es toda una ciudad, con los centros comerciales que a Puerto le faltan, con autopistas, cines y edificios.
En “A” NO hay McDonald’s, no hay cines, no hay ascensores (el edificio más alto es de cuatro pisos), no hay centros comerciales, ni siquiera hay bowling. En “B” el único charco de agua que hay es el Guaire, no hay paisajes naturales que admirar (excepto el Ávila), existe un tráfico insufrible mañana, tarde y noche en la mayoría de las calles y avenidas, se respira el olor a preocupación asiduamente entre sus habitantes; en cambio en “A” se respira mucha calma, nada de stress y aunque hay inseguridad –como en todo el país- se puede dormir en paz.
“A” aburriría a cualquier turista después de dos semanas; a mí, no. No tengo que cocinar porque tengo a mami, no tengo que arreglar la casa y sólo a veces me toca lavar. Tengo a mi novio -muy importante- con él, nunca me aburro. También tengo a mis amigos, porque aunque estudian también en Caracas, nunca los veo; ellos estudian en la UCV y en la USB, y yo en la UCAB (un poco leeejos), ellos viven en Ccs y yo en San Antonio. Pero bueno, “B” también tiene grandes ventajas: en Caracas soy totalmente independiente, nada de permisos para salir, no hay hora de llagada (ni día) y no está la voz de la conciencia TODO el día diciéndome que tengo que hacer.
Caracas y Puerto Ayacucho son mis dos lugares favoritos.

Soy más afortunada que la mitad del país: puedo escapar a cualquiera de los dos lugares cuando quiera, y así saldré de la rutina porque definitivamente son territorios, espacios y momentos opuestos.